martes, 12 de febrero de 2008

Adiós.


Adiós, se dijeron adiós
el tiempo es exacto,
pero su amor no..
y hoy se encuentran en todo
el aire les quema
nosotros miramos de afuera..
sol, te pedimos a vos
que cures la herida que tiene su amor..
es señal distante
que agita las noches
cansadas de invierno..
dónde estará nuestro camino..
cuándo el tiempo atrapó al destino..
cómo… si tus besos son mi vino
dejálo ir, que no se detenga…saber es escuchar
palabras a tiempo
que no se dicen..
palabras a tiempo…
sol, te pedimos a vos
que cures la herida que tiene su amor..
que cures la herida....

-No te va gustar-

Rostros de vos..



Tengo una soledad
tan concurrida
tan llena de nostalgias
y de rostros de vos
de adioses hace tiempo
y besos bienvenidos
de primeras de cambio
y de último vagón.

Tengo una soledad
tan concurrida
que puedo organizarla
como una procesión
por colores
tamaños
y promesas
por época
por tacto
y por sabor.

Sin temblor de más
me abrazo a tus ausencias
que asisten y me asisten
con mi rostro de vos.

Estoy lleno de sombras
de noches y deseos
de risas y de alguna
maldición.

Mis huéspedes concurren
concurren como sueños
con sus rencores nuevos
su falta de candor
yo les pongo una escoba
tras la puerta
porque quiero estar solo
con mi rostro de vos.

Pero el rostro de vos
mira a otra parte
con sus ojos de amor
que ya no aman
como víveres
que buscan su hambre
miran y miran
y apagan mi jornada.

Las paredes se van
queda la noche
las nostalgias se van
no queda nada.

Ya mi rostro de vos
cierra los ojos
y es una soledad
tan desolada.




((Mario Benedetti))


Lo más lindo..



Lo más lindo del mar
es cuando por completo
lo moja la hermosura
de tu pelo.
Lo gracioso del sol
es cuando no ve nada,
le encandila los ojos
la luz de tu mirada.
Lo lindo de la noche y las estrellas
es que tu rostro habita en todas ellas,
lo lindo de mi vida es el saber
que la gobierna tu ser.
Lo lindo de tocarte es que me mata,
no me das tiempo ni de entrar en coma,
lo más lindo del viento es cuando trata
ir de la mano junto con tu aroma.
Pero eres para mí como la luna,
que podría contemplarte hasta ser viejo,
radiante y más hermosa que ninguna
pero siempre tan lejos

-Las pastillas del abuelo-