viernes, 1 de mayo de 2009

Mi felicidad soy yo, no tú.
No sólo porque tú puedas ser temporario,
sino también porque tú pretendes que sea lo que no soy.
No puedo ser feliz cuando cambio
meramente para satisfacer tu egoísmo.
Tampoco puedo sentirme satisfecha cuando me criticas
por no pensar o por no ver como lo haces tú.
Me llamas rebelde.
Y sin embargo cada vez que he rechazado tus creencias
te has rebelado en contra de mí.
Yo no trato de moldear tu mente.
Sé que estás tratando fervientemente de ser tú mismo.
No puedo permitirte que me indiques lo que debo ser
porque estoy dedicada a ser yo misma.
Decías que yo era transparente y fácilmente olvidable.
Pero entonces, por qué trataste de usar mi vida
para demostrar quién eras tú?


"Tal vez el amor sea el proceso por el cual yo te conduzca delicadamente de regreso a ti mismo." (Saint-Exupéry).


Llevarte de vuelta delicadamente hasta ti mismo, no a quién yo quiero que seas, sino a quién eres.




Qué lindo es decirle a alguien "Te necesito".
Creemos que para ser adultos debemos ser independientes y no necesitar de nadie. Por eso es que nos estamos muriendo de soledad. Qué extraordinario es sentirse necesitado! Sentir la necesidad y ser capaz de decirle a alguien: "Te Necesito".



Pensamos mucho menos de lo que sabemos.
Sabemos mucho menos de lo que amamos.
Amamos mucho menos de lo que existe.
Y hasta este punto exactamente, somos mucho menos de lo que somos.



La persona que ama, no se conforma con ser única ni con luchar para mantener esa condición. Pretende ser la mejor porque sabe que eso lo puede compartir.