
Dicen que las personas extrovertidas son más infelices que las introvertidas y necesitan compensarlo mostrándose a sí mismas que están contentas, alegres, a bien con la vida.
Nadie enciende una lámpara para esconderla detrás de la puerta: el objetivo de la luz es dar más luz, abrir los ojos, mostrar las maravillas a su alrededor.
Nadie ofrece en sacrificio lo más importante que posee: el amor.
Nadie pone sus sueños en manos de aquellos que pueden destruirlos.
Excepto Athena.
Paulo Coelho- La bruja de Portobello
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